Todos ellos, mas o menos, han opinado que no hay que tratar màs los derechos humanos de hace 34 años y que hay que mirar los ddhh del presente/futuro. Que el Gobierno Nacional "utiliza" los ddhh (de hace 34años) y con distintos matices coinciden que estàn podridos, hartos.

Alguno de ellos se quejo de que supuestamente lo recortaron con mala intenciòn en la parte que hablaba de los DDHH de "hoy".  Con recorte o sin recorte es la misma postura de olvido que esgrimieron historicamente los simpatizantes de la impunidad.

La postura parte  del mismo axioma de definir  al pasado còmo contraposiciòn del presente que impide el "avance" hacia "el futuro". El "olvido" del pasado seria la ùnica forma de poder "avanzar" en lo econòmico, o como "paìs", o para garantizar los "ddhh de hoy".

El derecho a la informaciòn es un DDHH. En nuestro paìs nos econtramos en una coyuntura dònde la Corte Suprema de Justicia debe decidir sobre la puesta en marcha de la nueva ley de medios audiovisuales. Una decisiòn dònde la aplicaciòn de la nueva norma implicarà un progreso en materia de DDHH (el acceso a la informaciòn) ò una regresiòn si el fallo finalmente favorece a las corporaciones mediàticas que gozan de amplias prerrogativas para manipular la informaciòn.

Estos tres señores ya han hecho saber pùblicamente que a los ddhh le ponen fecha de vencimiento. Y que al igual que los defensores de la impunidad el pasado serìa  un impedimento para la idea de "progreso" que guste elegirse para ilustrar el alegato. Lo notable es que a pesar de la retòrica a favor de los DDHH de "hoy" no se los ve a ninguno de los tres activos en la defensa de la nueva ley de medios audiovisuales.

¿Serà que no sòlo se han llenado la boca con los DDHH de "ayer" y què estàn hartos de los DDHH de "hoy"?


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