Luego de las elecciones se escuchan y leen las mas diversas interpretaciones sobre el voto de la "gente". Una gran proporción se pueden interpretar como descalificatorias. Los emisores -desde politicos, periodistas a mortales de a pie- invariablemente se reservan, se ponen en un lugar diferente al de la "gente". La descalificación al otro va de desde lo directo (por ej votantes que "compran plasmas y ven a Tinelli") a alusiones más veladas, no tan directas.

¿Pero es tan simple la cuestión a la hora de interpretar el voto?  ¿Termina siendo el voto de la "gente" simplista o lo es su interpretación a posterior?

En el 95 el bolsillo de la "gente" no estaba bien a la hora de decidir el voto. La economía había entrado en recesión y la desocupacion trepaba a más del 18%, duplicando a la de dos años atrás. (en el 94´12%, en el 93´9%). Decía Clarín en el 2009:




"Es cierto que la relación entre la marcha de la economía y los resultados electorales no es lineal: en 1995, Carlos Menem logró su reelección en medio de la recesión que siguió al "efecto Tequila" y de una desocupación que alcanzó un nivel entonces récord. Para triunfar, Menem basó su campaña en la idea de que la situación, sin él, sería aún peor." http://edant.clarin.com/diario/2009/03/13/um/m-01876615.htm

¿Será que tendemos a pensar en el futuro más que en el presente a la hora de votar? Me inclino a imaginar que el tema del futuro es preponderante. También que en el sistema político imperante no se puede hacer otra cosa que votar por descarte (bah, no creo que exista la caricatura del fanático 100% de acuerdo con un espacio político. Incluso deben ser contadas con los dedos de las manos las personas 100% de acuerdo consigo mismas) .Pero esto último son puras especulaciones.


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