"Carlos Menem, quien ha decidido que Molina ascienda, desde el bajo perfil hasta la notoriedad, con un objetivo preciso y único establecido por el propio primer mandatario. Consiste en apuntar todos los cañones contra el gobernador santacruceño, Néstor Kirchner, y de paso contra su esposa, la senadora Cristina Fernández. No es nuevo el fastidio que siente Menem por las actitudes de Kirchner, siempre en la vereda de enfrente, al punto de desairarlo hasta en eventos protocolares, como su ausencia en todos los actos en los que debía participar con motivo de la visita que efectuó el presidente de Chile, Eduardo Frei, hace algunos meses"

"Fuentes seguras admitieron a La Nación que el mandatario está preocupado por evitar que la dupla Kirchner-Kirchner termine generando en el seno del justicialismo un polo "no menemista" para 1999. "

13 de octubre de 1996
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=173302


Entre los empresarios presentes en el palacio de la familia Oberg Cobo, por donde pasaron varios presidentes desde Marcelo T. de Alvear, se encontraban Francisco de Narváez, Santiago Soldati, Juan Carlos Masjoan y el ex ministro de Economía José Martínez de Hoz.

Martínez de Hoz afirmó que la convertibilidad tiene coincidencias con el plan económico de 1976, aunque descartó que fuera "la continuidad" de ese programa.

"Las tres orientaciones eran la reforma del Estado, privatización de las empresas públicas, apertura de la economía y la eliminación de la inflación, que bajó de 17.000% anual al 54%. La diferencia estuvo en el momento histórico."

8 de agosto de 1996

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=171381



PERONISMO CRITICO EN BUENOS AIRES
Kirchner arma su línea

Con su planteo globalmente crítico respecto del Gobierno nacional, con guiños hacia el surgimiento de una visión cuestionadora en el seno del duhaldismo, el gobernador santacruceño, Néstor Kirchner, profundizó el armado de una corriente nacional propia con un un plenario de sus seguidores en la provincia de Buenos Aires.El Congreso Nacional Justicialista del viernes tendría que responder si es el partido de la transformación y la justicia social, o si es la voz del nuevo liberalismo en la Argentina, fue una de las definiciones de Kirchner en el plenario que presidió el lunes en La Plata, junto a su esposa, la diputada Cristina Fernández de Kirchner, y a unos 200 dirigentes de la provincia.Aludía a la reunión del congreso partidario que fue convocada por impulso de algunos dirigentes que vienen reclamando un debate más amplio de las razones de la derrota electoral oficialista del 26 de octubre, como Antonio Cafiero, y con la bendición de Eduardo Duhalde. Sin embargo, los sectores más menemistas del PJ parecen haber garantizado una agenda de la reunión que evitará la discusión y cualquier posibilidad de planteo crítico.En todo caso, Kirchner también aplaudió la iniciativa de un sector de dirigentes del duhaldismo que se reunió el sábado en Villa Gesell para hacer autocrítica. Es bueno que empiecen a nacer distintos centros de debate dentro de la propia estructura del justicialismo, dijo.


17 de diciembre de 1997
http://www.clarin.com/diario/1997/12/17/t-01402d.htm


En 1985 inauguraba mi primera casa en Punta del Este: La Soñada. Invité a desayunar a Francisco de Narváez (32 años) y a Mauricio Macri (26 años), Manuel Antelo (32 años) y creo que a Eduardo Costantini (38 años).

También a jóvenes -hombres y mujeres de edades parecidas. Empezaba la democracia de Alfonsín.

Hablamos de un tema tabú que lo repetí en los últimos 50 años: una generación entrando en política. Grito general: «¡No!».

Macri lo vio como posible, pero lejano. Y entre medialunas y vigilantes terminó la mañana fracasada.

En 1991, en el restorán NOVECENTO en Punta del Este, a mi invitación insistente y casi estúpida, concurrieron Francisco de Narváez (38 años), Mauricio Macri (32) y Manuel Antelo (38), Eduardo Costantini (42). Gobernaba Menem. Había novedades para un ideario conservador -liberal-progresista.

Ellos seguían siendo para mí la generación que podía suceder a Menem.

Les expliqué que las ráfagas de la historia las manejaban generaciones de emprendedores. Y ellos lo eran. Jóvenes, exitosos, visitadores del mundo, que no iban a enorgullecerse como Balbín o Alfonsín o Kirchner de no haber salido nunca del país.

Sabían pagar un salario. LO TENIAN TODO. Desde la cama caliente hasta la sopa fría de un gazpacho.

Al menos conseguí dos mosqueteros: Macri y De Narváez. Y miles de BARRAS SENSATAS.

Bernardo Neustadt

http://bernardoneustadtcolumnablogspotco.blogspot.com/2007/05/ambito-financiero-2-de-mayo-de-2007.html




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